lunes, 23 de abril de 2012

Crónica I "Entre Cortijos"

Supongo que después de haber abandonado en la carrera de montaña anterior lo más normal es ir con dudas la siguiente vez que te pones en la salida de una prueba de este tipo. Sin embargo, para casi todo tengo la costumbre de huir hacia delante, así que como dije en la entrada en la que presentaba la carrera mi idea no era sólo terminar, sino ser competitivo dentro de mi discreto nivel.

Por supuesto, una cosa es ir con ganas de venganza y otra volver a caer en los mismos errores, de modo que fui con la lección aprendida e introduje un estricto plan de toma de agua y geles, así como alguna novedad en el desayuno que ya comentaré en una futura entrada.

1432 metros de desnivel positivo, buen plan para un sábado


Llegué a Montaña Alta en el coche de Kevin, un amigo que no lleva mucho en esto de las carreras de montaña pero al que le ha dado fuerte el virus de la competición así que le verán muchas más veces por aquí. Ya en el pueblo me encontré con muchos conocidos, algunos que hacía tiempo que no veía como Juanma Pinto o Alberto Megido y otros que últimamente están en todas (ver foto).

Alejandro, Kevin, un servidor y Quique

Alguna vez he comentado que soy un poco obsesivo con el tema de las listas, pues aquí tienen un ejemplo de lo que llevaba en el bolsillo de la camiseta. Como no había podido entrenar el recorrido me llevé mi propio "roadbook" a modo de chuleta.



Como no conocía el recorrido salí con la idea de colocarme bien y evitar los posibles tapones que pudiera haber. Los primeros kilómetros eran descendentes a excepción de una par de cuestas, así que todo el mundo iba a mil. En montaña no sueles ir mirando el ritmo de carrera por lo que mientras corría no me dí cuenta pero, por ejemplo, el segundo kilómetro salió en 4:16, una locura, y había muchísima gente delante de mí.

A partir del kilómetro tres llega la primera subida seria, al venir alto de pulsaciones se me atraganta bastante. Pasamos un par de muros muy verticales sobre un terreno en el que la zapatilla no tracciona bien e iba resbalando. Me lo tomo con calma, ya estaba bien colocado y no es era cuestión de reventar a las primeras de cambio, estos tres kilómetros se me hacen bastante pesados y no acabo de coger ritmo.

Después de un pequeño descanso toca atacar la subida a Monte Pavón, aquí el suelo es mucho mejor adaptándose más a mis condiciones. El desnivel invita a caminar pero, a diferencia de la subida anterior, es posible bajar pulsaciones mientras caminas de forma que cada cierto tiempo puedes atacar la cuesta corriendo.

Tratando de pasar rápido la subida
FOTO: Iván León
Una vez que llegamos a la cima, el paisaje es espectacular, laderas verdes envueltas en una niebla que da un aire épico a lo que estamos haciendo. Hace frío y viento pero no hay tiempo de abrigarse, toca aprovechar la zona favorable antes de empezar el descenso a Fontanales. Bajamos por el mismo camino que sufrí subiendo en la Circular Extrema de Moya, la bajada es espectacular, casi todo es piedra y las curvas tienen unos peraltes que con la velocidad de bajada hacen que parezca que estás metido en un embudo. Da la sensación de que aunque te pases de frenada no vas a salirte, pero lo cierto es que un tropezón y la castaña puede ser monumental. Tomo más riesgo que de costumbre y lo que cuesta arriba fue un suplicio dos semanas antes, en esta ocasión se pasa en un momento y a un ritmo de vértigo.

FOTO: Iván León

La última subida tiene que llevarnos al Mirador de los Pinos de Gáldar, es dura pero la carrera va de cara y la inercia me va empujando, cuando todo va bien hay una especie de retroalimentación entre cuerpo y mente que te impulsa a alargar ese momento. Al llegar arriba más niebla, más frío y un tramo en subida sobre asfalto en el que los que íbamos con fuerzas corríamos y los que habían llegado reventados recuperaban.

El inicio del último descenso fue espectacular. La bajada era de picón por lo que se parecía más a un descenso esquiando que a una carrera a pie. Ibas deslizando en cada curva en herradura, resbalando lo justo para mantener la velocidad pero tratando de conservar el equilibrio. A esto se unió que un grupo numerosísimo de senderistas estaba subiendo en ese momento, por lo que se apartaron a un lado y disfrutaron del espectáculo, animando la mayoría, gritando "hhhuuuuyyyyy" cuando parecía que alguien se la iba a pegar o, en el caso de las señoras más mayores, dando consejos del tipo "hay mis niños tengan cuidado que se van a matar". Parecía una etapa del Tour de Francia pero con la gente volcada en el descenso. Espero conseguir alguno foto de este tramo para ponerla en el blog, a ver si hay suerte.

En la parte final llegan unos kilómetros que juegan a mi favor, buen terreno con ligera pendiente negativa que me permite rodar como si fuera una tirada larga de fin de semana. Voy muy cómodo pero sólo, únicamente veo en ocasiones a un grupito de tres corredores al que me voy acercando. Tan cómodo voy por un amplia pista que no veo una pequeña baliza en el suelo que apunta a un sendero medio escondido y paso de largo. El GPS me avisa de que me he equivocado pero pienso que se trata de un problema de recepción de señal. Unos 100 metros más adelante vuelve a sonar y me paro para asegurarme, me doy cuenta de que no hay nadie y vuelvo hacia atrás encontrando la baliza y el esquivo sendero.

Dando todo
FOTO: Iván León

La sensación de salirte del camino cuando estás tirando fuerte en montaña es fatal moralmente, no sólo pierdes tiempo sino que haces metros de más y eso fastidia muchísimo. En este caso sólo me hice 200 metros de más, suficiente para perder a la gente que iba delante y centrarme en mantener la posición en los últimos kilómetros.

A esas alturas ya me estaba molestando la uña de un pie, más bien la no uña que perdí en otra batalla y aún está en proceso de crecimiento. Por tanto me estaba machacando la propia carne y empezaba a doler bastante.

La traca final, que no conocía al no haber hecho antes el recorrido, se componía de una última bajada en la que sólo podía pensar en proteger la uña cediendo dos puestos, un tramo inclinadísimo hacia la izquierda en el que resbalé y tuve que agarrarme de un matojo para no deslizarme varios metros hacia abajo, y una cuesta final absolutamente brutal y deslizante en la que no veía el final al estar metido en una curva, en ese tramo íbamos todos completamente clavados, retorciéndonos para avanzar. Por suerte, tras esa curva sólo quedaban unos 200 metros de asfalto para cruzar la línea de meta.

Tiempo oficial en meta 2:43:10, algo menos por mi cronometro aunque en estas carreras es lo de menos, puesto 59 de 275 finishers y 39 de 169 en mi categoría. Objetivo cumplido, para uno de mitad de pelotón como yo esta es la definición exacta de competir bien.

La prueba estuvo muy bien organizada. Ningún problema con el novedoso sistema de cronometraje en los distintos puntos de control, ya que había siempre dos personas de la organización con sendos dispositivos de control para que no se formaran colas. La única pega desde mi punto de vista fue el avituallamiento en la llegada, poco variado (plátanos, agua, ambrosías y caramelos) y, sobre todo, sin una gota de isotónica. Después de una paliza de estas hace falta meter sales en el cuerpo para recuperar.

Ahora toca resucitar las piernas porque en breve vienen dos medias en asfalto y la paliza de este sábado ha sido considerable.

GALERÍAS DE FOTOS:  
                                           Iván León
                                           Bichillo Runner (dentro de la noticia)
                                           Ayuntamiento de Guía
                                           Juanjo Alonso
                                           Alberto Cardona (Tamadaba entre semana)

CLASIFICACIÓN I "ENTRE CORTIJOS"


                                       

14 comentarios:

JK dijo...

Manuel..sin comentarios, me sorprendes cada día leyendo tus crónicas, por tu fuerza , tu tesón y capacidad de sufrimiento...enhorabuena, ahora toca recuperarse y continuar con el reto.Cuidate, un abrazo

Gonzalo Quintana dijo...

Gran carrera, te estás haciendo un experto en la montaña. Cada vez vas quedando mucho mejor en las clasificaciones. Enhorabuena.

Anónimo dijo...

Pedazo de carrera, enhorabuena! Yo hice uno de los entrenos para esa y la última bajada por el barranco y posterior subida también se me atragantaron, y eso que el entreno era de sólo 13km!

Olga y Alfonso "Halfon" dijo...

Manuel cada vez se te va mas integrado en la montaña, has gestionado perfectamente las carreras.

Que dificil es bajar!!!

quiquelang dijo...

Qué buena carrera Manuel...!!! No has podido describir mejor ese último repecho...si tú ibas retorciéndote imagínate yo que me dieron ganas de abandonar a mitad de la cuesta..jeje...
Me quedo con lo de la lista...es una buena idea para planificar la carrera...
Nos vemos en Gando!!!!

Abuelo Runner dijo...

Una puesta en escena que te confirma que estas de nuevo en un buen estado de forma, me alegro por ti amigo Manuel.

Pancho dijo...

Felicidades manuel!!! Otro carrerón más!!!...Estás que te sales, cuídate esa uña y nos vemos en Gando!!

Oscar SG dijo...

Si señor, buena preparación, muchas ganas y una clasificación de mérito.

Antonio Manuel Navas Torres dijo...

Estupenda crónica y pedazo de carrera te has marcado, ya tienes hecha la primera del circuito, ¿sigue el dorsal vivo?

Manuel Robaina dijo...

La verdad es que el dorsal es lo que más entero quedó después de la carrera, sólo un poco guarrillo :)

Jose Brehcist dijo...

Felicidades Manuel, estas en un estado de forma impresionante!! Corres en la montaña a la velocidad que se corre en asfalto.
Por cierto, de la forma que describes las bajadas, entran ganas de ponerse las zapas y salir a la montaña.
Un abrazo crack!!

Fran González dijo...

Felicidades Manuel!!! tienes más aguante que el conejo de Duracel!!!
anda, me ha quedado hasta con rima! jajajaja

Isidro Gilabert dijo...

De las carreras que salen mal se aprende mucho más que de las que salen bien, y ese abandono te ha hecho más fuerte, más listo y más astuto, y ahí se ha visto. Menos mal que el GPS te avisó a tiempo! Yo en la única carrera de montaña que he corrido me equivoqué en un camino y casi hice 1000 metros de más. Si ya me pierdo en llano y bien señalizado... :) Enhorabuena crack, estás convirtiéndote en el rey de la montaña!!!

Miguel Mij-Mij dijo...

Desde luego puedes decir que eres un auténtico todoterreno. Felicidades.

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